Para empezar, me duele un oído.
Anoche soñé que me dolía tanto el oído que M. me recomendaba una terapia muy efectiva para calmar el malestar y me daba la dirección del sitio al que debía ir, sobre la Calle Elvira, cerca de mi casa.
Al llegar, veía un grupo jóvenes y niños, sentados en circulo y escuchando a una mujer rubia de pelo corto y rasgos bruscos que hablaba casi dando ordenes, preguntaba a cada persona como consideraba su rendimiento y si había mejorado considerablemente desde la última clase.
Por lo que entendí, era una especie de clase de capoeira pero con teatro... de pronto ya M no estaba, se esfumaba dejandome en medio de esa situación tan tremendamente incomoda, rodeada de desconocidos con sonrisas teatrales. Y si, la cosa iba por ahi... resultó que tenían una obra de teatro ya montada en la que había que cantar y bailar, después de haber tomado una de dos opciones: fumar algo que supongo que era marihuana o comerse un hongo.
Estando sentada, me llamaron al centro del círculo a improvisar con otra mujer una ridícula conversación sobre la sensación que despertaban en mi los cementerios... por fortuna salimos al break de la clase y yo ya tenia casi decidido que no volvería a entrar.
Al final, volví a entrar, luego de tragar medio hongo que me dieron en la puerta... cuando vi mis dedos, me di cuenta que estaban teñidos de un verde muy intenso y que el "liquido" que soltaba era tan fuerte que me quemaba un poco la piel... sentí un poco de prevención por lo que seguramente pasaría en mi cerebro un par de minutos después, así que decididamente recogí mis cosas y salí del lugar.
Me desperté justo cuando llegue al rincón favorito de mi casa, el rincón de mi sofá.

0 comentarios:
Publicar un comentario