Anoche soñé en dos partes.

Soñé que estaba en una casa (como la de Tinokiev en Fusa) pero con una zona en la parte de atrás llena de alambres de púas, telas verdes, mallas metálicas, montones de paja y demás.
Estaba con V. en brazos, quizá estaba mi mamá, mi tía L y otra mujer que no reconocí... al pasar por el patio trasero, vi como un león enorme se acercaba lentamente a nosotras y ante la inminencia del ataque, empezamos a retroceder lentamente. De repente el león se abalanzó hacia mi y yo solo podía pensar en proteger a V. mientras las otras mujeres trataban de poner su cuerpo entre el animal y yo. Recuerdo con claridad que como un minino juguetón, el león trataba de alcanzarnos con sus garras por entre las piernas de ellas, haciéndoles mucho daño.
Nos dispersamos y durante el resto del sueño tratamos de escondernos en todas las habitaciones posibles, pero salían felinos de todos lados...
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Después soñé que estaba en Granada... creo que no me sentía muy bien y tenia muchas ganas de estar sola. Caminé un largo rato y llegué a la falda de una montaña donde parecía que acababa de nevar... la nieve estaba muy suave y sentí unas ganas enormes de acostarme. Me acomodé en posición fetal y con media cara hundida en la nieve... estando así, miré hacia la punta de la montaña y vi como bajaban galopando unos caballos hermosos, de pelo color caramelo y crin casi blanca... algunos bajaban con tanto ímpetu que rodaban por tramos.
Tras de ellos apareció un de vaquero que vestía muy elegante... corría tratando de enlazar a unos potrillos que venían más atrás...
Cuando ya oscurecía empecé a regresar y en el camino me encontré con mi papá... de pronto nos encontramos con que la marea había subido y ya no podíamos regresar a pié hacia nuestro destino... justo ahí me desperté.
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