
Anoche soñé que estaba cocinando muchos muchos langostinos. Mientras hervían, de vez en cuando me comía uno...
Cuando el proceso de cocción terminó, empecé a sacarlos y acomodarlos cuidadosamente en un plato blanco, pero de pronto me di cuenta que esos filamentos que tienen al final se movian intentando entrelazarse entre ellos. Habían hervido vivos largo rato en agua caliente!! (ya sé que muchos mariscos deben cocinarse así, pero me aterra) y peor aún, me había comido un par de ellos vivos!! (jaja)
Cuando mire la olla, abajo de los langostinos habían cangrejos gigantes que se movían mucho, intentando salir. -Por supuesto- uno de esos cayó al suelo y se fue corriendo hacia mi alcoba, resultó que debajo de mi cama tenia desde hacía mucho tiempo una especie de Jaiba grandota, que yo asumía que estaba muerta, pero de repente, con la cercanía del cangrejo sobreviviente cobró vida y empezó a moverse.
Hasta ahí parece extraño el sueño, pero solo tiende a empeorar... salí a llamar a mi mamá para que viera tal espectáculo y cuando regresamos, sobre la cama había un calamar enorme... baboso, blanco/transparente y se podia adivinar que tenia algo en sus entrañas.
Se nos ocurrio que O. podía ayudar y como por arte de magia apareció. Al final, el calamar dio a luz un perro y me desperté. :p
P.D: he estado pensando de donde salió este sueño... y luego de mucho hacer memoria, creo que tiene que ver con un langostino que vi cerca a una fuente en Sevilla y las mil historias que me inventé en ese momento para explicarme el triste final de tan sabroso animalito.
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