La fuerza recorre mi cuerpo un instante antes de abandonarlo... gota a gota se escapa por debajo de mis uñas, casi puedo verla rodeando mi silueta abandonada sobre cualquier parte. Ahora solo soy un trozo de carne sin vida. Solo puedo sentir el dolor de la fuerza de la gravedad tirando hacia abajo con inclemencia.
Exploro sensaciones y me doy cuenta que no tengo ningún control sobre esa masa corporal, entonces... tengo la plena convicción de que eso que yace sobre el suelo NO soy yo.
10 de agosto de 2012
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